¿Cuál es la Diferencia entre Masterizar y Mezclar?

Esta es la típica duda del principiante. Recuerdo que me venía a la cabeza constantemente cuando escuchaba estas palabras. ¿Cuál será la diferencia entre mezclar y masterizar?

Mucha gente piensa equivocadamente que se trata de lo mismo. A pesar de que los dos son procesos esenciales a la hora de pulir y finalizar una canción previamente grabada, tienen finalidades diferentes.

Sin embargo, entender las diferencias principales es muy sencillo. A grandes rasgos:

Mezclar es el proceso anterior a la masterización en el cual se ajustan y combinan grabaciones individuales para formar un único archivo de audio estéreo. Masterizar es el proceso posterior en el cual se busca el balance entre diferentes canciones.

Toda canción pasa por tres fases: Grabación, mezcla y masterización, y siempre en este orden. Todos nos podemos imaginar en qué consiste la parte de grabación, pero la línea que separa la mezcla de la masterización parece ser muy fina.

En este artículo, voy a intentar despejar todas tus dudas.

6 Diferencias Importantes entre Mezclar y Masterizar

  • La mezcla busca que las diferentes partes individuales (voces, instrumentos…) estén balanceadas y las une en una sola pista. La masterización coge la pista ya mezclada y le da los últimos retoques. Por lo tanto, puedes mezclar y no masterizar, pero no al revés.
  • La mezcla consiste en darle emoción y equilibrio a la canción. La masterización trata de que la canción, ya mezclada, suene bien al lado del resto de canciones (radio, álbum…)
  • Las sesiones de mezcla pueden ser enormes. Canciones de rock o pop pueden tener más de 30 ramas (partes individuales) diferentes, mientras que otros proyectos más complejos pueden llegar a tener más de 100. Por el contrario, las sesiones de mastering trabajan normalmente con un estéreo por canción.
  • En la mezcla haces muchos ajustes, algunos cambian por completo el sonido inicial. Esto es posible porque cada cambio solo afecta a una parte individual. Sin embargo, en la masterización los cambios son mucho más sutiles, ya que afectan a toda la canción a la vez.
  • La mezcla se centra en expresar la visión del artista mientras que la masterización se centra en la calidad de sonido.

Bien, ahora que hemos comprendido las diferencias principales voy a explicar en qué consiste cada parte con más detalle.

¿En qué consiste la mezcla de audio?

Diferentes ramas individuales en un programa de mezcla

La mezcla es el proceso por el cual se trata de sacar lo mejor de las diferentes grabaciones individuales ajustando el volumen, las dinámicas, las frecuencias y la distribución espacial del sonido.

Dicho así parece una ciencia complicadísima, y es cierto que podríamos profundizar mucho en cada una de las partes. Sin embargo, entender lo más básico en bastante sencillo. Vayamos por partes:

Volumen

Este siempre es el primer paso. El objetivo es que cada una de las partes esté al volumen adecuado. Una vez completado este paso, la mezcla ya tendrá un mínimo de forma.

Este paso es muy importante, ya que será la fundación de la mezcla.

Dinámicas

Las dinámicas en el volumen hacen referencia a los cambios en el volumen de un audio.

Por ejemplo, cuando estás hablando no todas las palabras las pronuncias al mismo volumen. Esto cantando o tocando un instrumento se exagera aún más.

Con herramientas como compresores, reductores de ruido o de-essers se trata de suavizar los picos de volumen.

Ecualización

Como puedes observar el ecualizador se ha ajustado de manera que se eliminan unas frecuencias muy concretas

En la ecualización se trabaja con las frecuencias, subiendo y bajando el volumen según se considera necesario.

Muchos de los cambios son de carácter general, como eliminar las frecuencias por debajo de los 250 Hz, pero a menudo se buscan frecuencias muy concretas que no suenan bien para eliminarlas por concreto.

Distribución espacial

Por último, con herramientas como el delay y el reverb, se crea espacio y profundidad entre diferentes instrumentos o voces.

En resumen…

Se busca que cada una de las partes esté al volumen correcto, que no haya frecuencias sobrecargadas por muchos instrumentos, que no haya picos de volumen muy altos y que haya instrumentos que suenen más cercanos que otros.

Ingeniero de sonido en 1940

Antiguamente (antes de 1950) los ingenieros de sonido solo se tenían que encargar de controlar los volúmenes de cada pista. A día de hoy su trabajo va mucho más allá.

Podríamos dividir todo el proceso de mezcla en dos partes. La primera, que involucra básicamente nivelar los volúmenes, es la parte más objetiva.

En la segunda, la más subjetiva, se trabaja la parte artística. Aquí es donde toda la magia ocurre. El ingeniero de mezcla tiene que intentar transmitir la idea del artista lo más fielmente posible.

El objetivo aquí es conseguir que la canción suene aún mejor que en directo. ¿Nunca has tenido esa sensación en algún directo de que no te suena tan bien como la versión grabada? En este caso probablemente estés ante una buena mezcla (o un mal directo).

En términos generales, se trata de buscar balance entre todas las partes individuales para que suenen de manera coherente.

Una vez se finaliza la mezcla, es decir, cuando la canción es un archivo de audio único, se pasa al siguiente paso de la producción de la canción: La masterización.

¿Qué es la masterización?

La masterización es el último paso en la producción de una canción. En esta fase se trabaja con la pieza ya mezclada y se le da unos últimos ajustes antes de lanzarla al mercado.

Dan Millice es uno de los ingenieros de mastering más reconocidos

El proceso de masterización tiene tres objetivos principales:

  1. Aumentar el volumen
  2. Hacer que suene mejor
  3. Hacer que suene bien en todo tipo de altavoces

Como en la mezcla, el objetivo también es crear una sensación de equilibrio, pero entre diferentes canciones en lugar de entre diferentes partes individuales de una canción.

Por ejemplo, dentro de un álbum, el ingeniero de masterización decide el orden de las canciones para que sea coherente y nivela los volúmenes para que todas tengan el mismo. También trabajan con fades de volumen, espacios entre temas…

A día de hoy, es muy habitual masterizar canciones para difundirlas por las redes sociales fuera del contexto del álbum. En este caso, el proceso de masterización está más centrado en buscar que tenga un volumen comercial, comparándolo con otras canciones del género.

En el proceso de mezcla se presta mucha atención a detalles muy pequeños. Mientras ecualizas, añades compresión y ajustas el brillo del reverb del charles del minuto 2:34, es fácil perder la noción general de la canción. Es por esto que la producción se separa en dos partes.

El ingeniero de masterización puede ver que a la canción completa le faltan, por ejemplo, frecuencias bajas y darle una última ecualización. Metafóricamente, mientras que en la mezcla se trabaja con los árboles, en la masterización trabajamos con el bosque.

Por otra parte, los ingenieros de masterización suelen trabajar en habitaciones muy bien aisladas y tratadas acústicamente. Es cierto que los ingenieros de mezcla también se benefician de estas características, sin embargo, tienden a moverse más de un estudio a otro. En la masterización es más importante tener un buen punto de referencia, una habitación que el ingeniero conozca perfectamente.

Una vez la canción está mezclada, no va a ser muy diferente después de masterizarla. La mayoría de cambios en la ecualización tan solo añaden o quitan 1dB. Es por esto que son tan importantes los procesos de grabación y mezcla.

En la fase de masterización ya no podemos darle fuerza a un kick o ecualizar una voz, tan sólo se hacen ajustes generales buscando los estándares del mercado.

El proceso por el que pasa el ingeniero de mastering puede ser algo parecido a esto:

  1. Oído crítico: ¿Qué necesita esta canción para alcanzar los estándares de mercado? ¿Hay algo que deba cambiar?
  2. Ajustar el volumen de la canción basándose en el género, personalidad, y formato.
  3. Ecualizar globalmente, tanto añadiendo como eliminando frecuencias, y añadir compresión para mejorar el equilibrio tonal.
  4. Nivelar los ajustes comparando la canción con el resto del álbum de manera que sean consistentes.
  5. Escoger los ajustes de exportación dependiendo del formato final. Esto implica trabajar con niveles de conversión, resampleo…

Conclusión

Aun siendo dos procesos que pueden parecer similares, tienen objetivos muy diferentes. La mezcla tiene un papel más decisivo a la hora de crear una buena canción.

El papel de la mezcla puede marcar la diferencia entre un tema normalillo y el hit del verano. Tiene un componente artístico muy importante-

El orden es algo extremadamente importante a la hora de producir. Entre procesos y dentro de un mismo proceso. ¡Olvídate de masterizar hasta que tengas una buena mezcla!

Espero haber solucionado todas tus dudas, pero si hay algo que no te haya quedado del todo claro, te animo a que me dejes un comentario para que te pueda echar un cable.

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