Interface de Audio – ¿Qué es y por qué la necesitas?

Hoy en día podemos montarnos un home studio cien veces más potente que la mayoría de los estudios de la era pre-digital. Antiguamente se necesitaba una habitación llena de aparatos para conseguir algo similar.

Un home studio tiene dos piezas fundamentales: el ordenador y la interface de audio. Si tu estudio casero fuese un cuerpo humano, el ordenador sería el cerebro y la interface el corazón.

Es por esto que en caso de que estés pensando en montarte uno, te recomiendo que te informes bien antes de lanzarte a comprar a lo loco. Así que…

¡Vamos a ello!

¿Qué es una interfaz de audio?

Una interfaz de audio es una pieza de hardware que transforma la señal de audio analógica (micrófonos, instrumentos…) en señal digital (código binario) para que tu ordenador pueda trabajar con ella. Se utiliza para grabar instrumentos y voces en tu DAW.

Realmente no es más que una tarjeta de sonido muy potente que cuenta con diversas entradas y salidas. Gracias a ella podremos enchufar todo tipo de instrumentos y altavoces a nuestro ordenador con la mayor calidad de audio posible.

¿Por qué necesitas una interfaz de audio?

Salvo que estés dispuesto a ocupar una habitación entera con equipos analógicos considerablemente caros necesitarás una interfaz de audio. Déjame que me explique:

A día de hoy, es muy fácil y económico montarte tu propio home studio. Los dos componentes básicos son el ordenador y la interfaz de audio.

Me imagino que en algún momento querrás poder grabar voces o instrumentos. Bien, pues la interfaz de audio cuenta con las entradas necesarias para todo esto. También tiene salidas tanto para altavoces como para auriculares.

A pesar de que tu ordenador cuenta con su propia tarjeta de sonido, no está fabricada, ni mucho menos, para grabar eficientemente.

Además, dado que la interfaz se ocupará por si sola del procesamiento del audio, no sobrecargarás la memoria RAM de tu ordenador. De este modo podrás trabajar de manera fluida con tu DAW.

En resumen, tanto si quieres producir música, grabar un podcast o grabar voice-overs en el ámbito de la post producción de video, es absolutamente necesario contar con una interfaz de audio.

¿Necesito una interfaz de audio para utilizar un micrófono USB?

Esta es una pregunta muy habitual. Cuando pensamos en una interfaz de audio nos imaginamos una especie de aparato electrónico en forma de caja con muchos botones y sitios donde enchufar cables. Pero no es la única máquina capaz de convertir la señal analógica en digital.

Los micrófonos USB contienen una tarjeta de sonido (interfaz de audio) en su interior. Lo único que tienes que hacer es enchufarlo directamente a tu ordenador y ya podrás grabar con él. Lo cierto es que, aunque quisieras enchufarlo, las interfaces de audio no tienen entradas USB.

El Micrófono USB Yeti Blue es un clásico entre los micrófonos USB topes de gama.

Sin embargo, no te recomiendo que utilices estos micrófonos si buscas una calidad de sonido decente. Por norma general, con cualquier combo interfaz barata + micro barato conseguirás grabaciones de mayor calidad que con un micro USB.

Está claro que existen excepciones, pero normalmente un micrófono USB de buena calidad va a ser mucho más caro que un micrófono con entrada XLR.

Aun así, si ya tienes uno por casa vale perfectamente para tus primeras grabaciones. Mi recomendación con el equipo de audio es siempre la misma: Empieza con lo más barato posible (gratis a poder ser), y si ves que no es un hobby de una semana, pasa directamente a una gama media/alta.

¿Necesito una interface si no quiero utilizar un micrófono ni grabar instrumentos?

Desgraciadamente, tengo que decirte que tampoco te vas a librar. Aunque en un principio puede que no sea necesaria, una vez empiezas a crear canciones con muchas ramas diferentes o a utilizar pluggins externos, es probable que tu ordenador no sea capaz de procesarlo todo a una velocidad decente.

No hay nada más desagradable que estar a punto de crear el nuevo hit del verano y que tu ordenador necesite 10 segundos para cargar cada vez que añades un efecto.

Cuantos David Guettas nos habremos perdido por no comprarse una interfaz…

Especificaciones que deberías conocer antes de comprar

Entradas y salidas

Cómo te podrás imaginar, este es un aspecto muy importante. Debes pensar en qué vas a querer conectar a tu ordenador.

Te recomiendo que no te quedes corto en este aspecto. Puede que ahora mismo sólo quieras grabar tu voz, pero piensa que puede llegar el momento en el que quieras grabar algún instrumento simultáneamente.

Si, por el contrario, necesitas conectar muchos instrumentos, quizás sea más inteligente comprarte un mezclador con una interfaz de audio incorporada.

Existen diferentes tipos de entradas y salidas:

  • Entradas en línea:

Las entradas para Jack de 6,3mm se utilizan para conectar guitarras, teclados, monitores de estudio, mesas de mezcla y muchos otros dispositivos de grabación.

La mayoría de interfaces con 2 entradas tienen las entradas en línea y las de micrófonos en el mismo puerto. Esto implica que sólo podrás grabar dos cosas a la vez.

Es decir, tendrías las siguientes opciones:

  1. Dos Micrófonos
  2. Un Micrófono y un Jack
  3. Dos Jacks
  • Entradas y salidas MIDI:

MIDI (Musical Instrument Digital Interface) es una tecnología creada especialmente para transportar información musical de una manera efectiva. Un sistema MIDI puede enviar mensajes que contienen notación musical, tono, velocidad, vibrato, paneo…

Con las entradas MIDI podrás conectar, por ejemplo, pianos digitales, controladores MIDI o sintetizadores.

La gran ventaja de las conexiones MIDI es que una vez grabas puedes modificarlo indefinidamente en el ordenador, pues lo único que estás enviando al ordenador es información digital.

¿Pero para qué sirven las salidas MIDI? Pues para realizar el proceso contrario. Por ejemplo, podrías decirle a tu piano que tocase un Do desde tu ordenador.

  • Salidas de auriculares:

La mayoría de interfaces incorporan al menos una salida para auriculares. Los cascos son perfectos para producir de noche sin molestar a nadie, pero no es su única utilidad.

Cuando quieres grabar cualquier cosa con el micrófono (voz, guitarra…), necesitarás utilizar los cascos. De no hacerlo, tu micro también grabará el sonido que sale de los altavoces. Como te imaginarás, esto no es una buena idea.

Algunas interfaces tienen más de una salida para auriculares. Esto es especialmente útil para grabar grupos. Por ejemplo, puedes crear una mezcla única para el vocalista y otra completamente diferente para el batería.

  • Salidas para monitores:

Aquí es donde podrás conectar tus altavoces activos. Algunas interfaces también cuentan con salidas RCA donde puedes conectar altavoces pasivos. Aunque lo cierto es que no es habitual en modelos pequeños (te explico cuál es la diferencia entre altavoces activos y pasivos en este artículo).

A pesar de todo, puedes conectar altavoces pasivos con un adaptador como este.

Dependiendo de la interfaz, encontrarás diferentes tipos de conexiones para monitores. En general, cuanto más grande sea esta, más conexiones diferentes tendrá.

Las interfaces pequeñas de 2 entradas suelen tener salidas Jack TSR. Estas salidas están pensadas para conectar cables balanceados, por lo que no tendrás ningún problema con posibles interferencias.

¿Para qué sirven todos esos botones?

Phantom Power (+48v)

Existen cierto tipo de micrófonos que necesitan un extra de corriente eléctrica por parte del aparato al que estén conectados. Estos son los micrófonos de condensador.

La mayoría de las interfaces proporcionan Phantom Power a través de un pequeño botón que marca “+48V”. Este selector te permite activar y desactivar este tipo de conexión.

Los micrófonos de condensador son muy habituales en los estudios de grabación ya que son capaces de grabar de una manera más fiel que los dinámicos. Sin embargo, también son más sensibles, por lo que en caso de que, por ejemplo, quieras grabar una guitarra, puede que te interese más comprarte uno dinámico.

En esta foto se puede apreciar la membrana del interior de un micrófono de condensador

Yo me compré el Shure SM57 LC , que es dinámico, porque quería grabar la guitarra y, a falta de presupuesto, lo utilizo para grabar voces también. La verdad es que me aporta toda la calidad que necesito y más. En el fondo, tiene los mismos circuitos que el Shure SM58 LC que es un micrófono estándar para grabar voces.

Si quieres aprender más sobre la alimentación Phantom en este artículo explico en qué consiste con más detalle.

Hi-Z (Line/Intrument)

La mayoría de las interfaces de sonido tienen un selector Hi-Z en al menos una de las entradas. Muchas marcas, como Focusrite, lo llaman Line/Inst.

Lo que estamos haciendo al activar el selector es aumentar la impedancia de entrada, de manera que al conectar ciertos instrumentos de manera directa a la interfaz suenen a un volumen adecuado.

Debemos utilizar el selector Hi-Z (Instrument) cuando la señal que enviamos tiene poca potencia. Los ejemplos más habituales son guitarras, bajos y sintetizadores.

Monitoreo directo (Direct Monitor)

Ya has visto el largo recorrido que tiene que hacer la señal de audio desde que se produce hasta que vuelve a sonar una vez procesada. Aquí es donde el selector de monitoreo directo entra en juego.

Cuando está activado escucharás el sonido que recibe la interfaz directamente, es decir, sin haber pasado por el ordenador y enviado de vuelta. De esta manera se elimina el 99,99% de la latencia.

El monitoreo directo es habitual en interfaces con USB 1.0, aunque también la encontrarás en algunas interfaces con USB 2.0 como la Focusrite 2i2 3rd Gen.

Calidad de sonido

Evidentemente, el objetivo último de comprarse una interfaz es poder grabar con una buena calidad de sonido.

Probablemente los dos factores más importantes a este respecto son los conversores AD/DA y los preamplificadores.

Conversores AD/DA

Aquí es donde ocurre toda la magia. El sonido que nosotros escuchamos son ondas sonoras convertidas en ondas mecánicas por nuestro oído para que nuestro cerebro lo pueda interpretar.

Se podría decir que nuestros oídos son la interfaz y nuestro cerebro el ordenador.

Del mismo modo, el micrófono actúa como un oído humano: Interpreta las ondas sonoras y crea ondas eléctricas con las mismas características. Esto es lo que se llama señal analógica.

Es aquí donde entra el papel de la interfaz.  La señal analógica pasa a través de un conversor analog-to-digital (AD), de forma que el ordenador pueda interpretar esa señal y tú puedas trabajar con ella.

Cuando el ordenador ha procesado ese sonido lo manda de vuelta a la interfaz, donde el conversor digital-to-analog (DA) lo convierte de vuelta en señal analógica y lo envía a los altavoces.

En esta representación gráfica se puede apreciar la fidelidad con la que diferentes ratios de conversión AD/DA “traducen” el sonido

Por último, los altavoces interpretan esa señal analógica y, a través de la vibración de sus conos, produce ondas sonoras que, una vez más, nuestro oído traduce al cerebro.

Increíble, ¿verdad?

Para transformar una señal analógica a una digital, los conversores toman pequeñas muestras de la señal analógica y capturan la amplitud de la onda en ese punto. Para poder hacer una representación fiable, tiene que tomar muchas muestras por segundo.

Es algo parecido a un video. Como sabrás, los videos están formados por imágenes que se suceden tan rápido que nos da la ilusión de movimiento. Cuantas más imágenes por segundo, más fluido parecerá.

Lo mismo sucede con las interfaces. El factor que mide esto es la frecuencia de muestreo y la profundidad de bits. Resumidamente, La frecuencia de muestreo es la frecuencia con la que se toman muestras de una señal analógica para convertirla en digital y se mide en Herzios (Hz), mientras que la profundidad de Bits es el número de Bits que almacena cada muestra.

Es decir, cuanto más alto sean las dos, mejor representada estará la señal analógica.

Actualmente , todas las marcas más importantes tienen conversores de calidad, por lo que este no es un factor muy diferenciador.

Los conversores estándar son de 24 Bit / 192 kHz.

Pre-Amplificadores:

Los pre-amplificadores son los encargados de amplificar la señal que envían los micrófonos de manera que pueda ser grabada. La calidad de estos influye enormemente en la grabación, por lo que es importante fijarse bien en este aspecto.

Muchos micrófonos, como el Shure SM7B, necesita mucha potencia por parte del pre-amplificador para producir una señal sin ruidos.

Latencia:

La latencia es el retraso que existe entre el momento en el que se produce un sonido y el momento en el que sale por los altavoces o auriculares.

Si es demasiado grande, puede complicar bastante el momento de grabación. Si ya te cuesta ir a tempo normalmente, imagínate estar escuchando lo que tocas con retardo. Tarea imposible.

Una forma de arreglar problemas de latencia es ajustando el tamaño del buffer (buffer size) al menor valor posible en tu DAW. El buffer controla la cantidad de tiempo que puede utilizar tu ordenador para procesar el sonido y se mide en samples.

Sin embargo, debes tener en cuenta que esto no es “gratis”. Es cierto que cuanto menor sea el buffer size menor latencia vas a tener, pero a cambio tu ordenador necesitará más recursos. Esto puede producir clicks, pops y menor calidad de audio en general.

Otra solución para evitar la latencia al conectar un instrumento es utilizar el monitoreo directo.

Tipos de interfaces según su conexión

Interfaces de audio USB

Sin duda alguna son las más comunes. A día de hoy, casi todo se puede conectar a través de USB. Es por esto que es el tipo de interfaz que te recomiendo comprar.

Ni si quiera necesitas una fuente de alimentación, el propio ordenador proporciona la corriente necesaria. Son las más cómodas para producir música.

Como ya sabrás, no todas las conexiones USB’s son igual de rápidas. Actualmente, la conexión USB más rápida es la 3.0. Aunque las interfaces de gama media y baja suelen utilizar el USB 2.0.

Interfaces de audio Thunderbolt

Conexión Thunderbold en ordenador Mac

Este es uno de los tipos de conexión con menor latencia y mayor velocidad del mercado. Thunderbolt 3 es el doble de rápida que Thunderbolt 2 y 8 veces más rápida que USB 3.0.

La conexión Thunderbolt fue desarrollada por Intel en colaboración con Apple, es por eso que es más habitual encontrar entradas Thunderbolt en ordenadores MAC. Cada vez es más popular y es probable que se acabe convirtiendo en el estándar.

Al principio, las interfaces Thunderbolt eran extremadamente caras y no estaban pensadas para el usuario medio. Sin embargo, eso ha ido cambiando con el tiempo. Actualmente, compañías como Apogee fabrican este tipo de interfaces con precios asequibles para el público general.

Interfaces de audio PCIe

Las interfaces de audio con conexión PCI-e son consideradas como las mejores del mercado. Este tipo de conexión es la que menos latencia tiene y menos tamaño de buffer utiliza.

Interfaz PCIe

¿Y por qué no habías escuchado hablar de ellas? Pues lo cierto es que cada vez menos ordenadores tienen entrada PCI. Y, lógicamente, son las compañías que fabrican las interfaces de audio las que se adaptan a los nuevos ordenadores y no al revés.

Interfaces de audio FireWire

La conexión FireWire tiene la capacidad de transmitir mayor cantidad de datos de audio con una latencia baja, lo que las hace ligeramente mejores a la hora de grabar varios canales a la vez.

La desventaja es que la mayoría de ordenadores actuales no aceptan este tipo de conexión, sobre todo los portátiles. Es por esto cada vez se utiliza menos.

Conclusión y recomendaciones

La interfaz de audio es algo más que un aparato necesario para la producción musical. Es el corazón de tu estudio. Tanto si es tu primera interfaz como si quieres reemplazar la que ya tienes, asegúrate que has investigado lo suficiente antes de lanzarte a comprar. Y como siempre, compra la mejor interfaz que te puedas permitir.

Yo en su tiempo acabé comprándome la Focusrite Scarlett 2i2. Tengo que reconocer que no me había informado lo suficiente antes de comprar. Me guié por las valoraciones de Thomann más que otra cosa.

Al final, tengo que decir que estoy más que contento con mi compra, pero no te recomiendo hacer lo mismo. Si estás leyendo esto probablemente ya te has preocupado bastante más que yo, enhorabuena.

Si tienes alguna pregunta no dudes en dejármela en los comentarios, responderé tan pronto como pueda.

Esto es todo por hoy amigos, mañana más pero no mejor porque es imposible.

¡Hasta la próxima!

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